The New York City
¡Bienvenido a New York! ¿Siempre quisiste vivir en la Gran Manzana? ¿Si? Bueno, no podemos regalarte un viaje ni una casa allí, pero podemos ofrecerte una nueva experiencia en nuestra pequeña ciudad. No lo dudes y ¡únete!
¿Quién está en línea?
En total hay 34 usuarios en línea: 16 Registrados, 3 Ocultos y 15 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

Aileen M. Haguen, Allie H. Langdon, Azad H. Sachdev, Cedric Haas, Circe D. Quinn, Dahlia Vinter, Ethan P. Langdon, Evangeline Cárthaigh, Gaël K. Kuzmich, Hunter Jones, Idunn Haraldsson, Lauren J. Oaks, S. Jacob Nguyen, Scott O'neil, Shaynie G. Crow, Édith K. Wellesley

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 67 el Lun Ago 08, 2016 5:58 pm.
Últimos temas
» PETICIÓN DE AFILIACIÓN [HERMANA, ÉLITE & SOURCES]
Hoy a las 12:30 pm por Invitado

» Petición de Rol
Hoy a las 11:39 am por Aiden Smith

» PETICIÓN DE AFILIACIÓN [NORMAL]
Hoy a las 10:54 am por Invitado

» REGISTRO DE PB
Hoy a las 10:07 am por Jana S. Madden

» REGISTRO DE GRUPO Y RANGO
Hoy a las 9:59 am por Viviane Humphrey

» REGISTRO DE APELLIDO
Hoy a las 9:55 am por Viviane Humphrey

» REGISTRO DE NOMBRE
Hoy a las 9:52 am por Viviane Humphrey

» CIERRE DE TEMAS
Hoy a las 9:50 am por Franco Morghulis

» Tramas que necesito
Hoy a las 9:36 am por Dahlia Vinter

» Overdose Of Music || {Tramas}
Hoy a las 9:03 am por Samantha Anderson

Nuestros afiliados
ΞHermanosΞ

ΞSourcesΞ
ΞEliteΞ
Salón de la fama
Nació en la ciudad de New York, con descendencia inglesa por parte de ambos padres quienes se dedicaban al narcotrafico. Sus padres se vieron obligados a dejar Londres gracias a que sus cabezas tenían precio; ambos pensaron que en New York estarían a salvo , consiguieron nuevas y viejas amistades, se hicieron un lugar entre las mafias de la ciudad, hasta que un día, nueve años después sus enemigos finalmente los encontraron. Irrumpieron en la residencia de los Ripper y armaron un baño de sangre del que nadie salio vivo, nadie a excepción de Derek quien se mantuvo escondido mientras la ayuda llegaba. Antes de que se armara todo el escándalo por el baño de sangre, los hombres de un viejo amigo de los Ripper llegaron al lugar, rescataron a Derek y lo llevaron a Corvinus, un viejo mafioso retirado que a partir de ese momento se hizo cargo de Derek. Lo educo con métodos poco usuales, educación solo en casa, torturas, castigos, golpes que fueron llenando poco a poco el cuerpo de Derek con todas las cicatrices que tiene hoy en día bajo los tatuajes de su piel. Siempre vio a Corvinus como su segundo padre, pensando en que todo lo que le hacía era por su bien, nunca tomo rencor contra él. En el tiempo de su estadía con Corvinus conoció a Dimitri, él que se convertiría en su mejor amigo casi hermano y con quien años después, a la edad de 19 años se marcharía para probar fortuna por su propia cuenta, sin la ayuda de Corvinus. Fueron años los que le costaron para escalar escalón por escalón para llegar a la cima. Hizo cosas inhumanas para lograr sus objetivos, paso por encima de quien hiciera falta para conseguirse el respeto de sus enemigos y de todo aquel que siquiera escuchara su nombre y 5 años más tarde se convirtió en uno de los narcotraficantes más conocidos en New York y más buscados por la policía.
Líder Mafioso
Derek W. Ripper
Nació en California gracias a un accidente de una noche, motivo por el cual en su infancia se vio reflejado el poco apego por parte de sus padres, sobretodo por el lado de su progenitor. En la misma época, se vio desplazado por la presencia de su hermano menor que pareció ser la solución a todos los problemas que la familia presentaba. De tal manera, se crió casi por su cuenta de forma inestable, llegando a crear conceptos bastante errados y desconcertantes acerca de la vida misma. A los dieciocho años, abandonó su hogar para entregarse a las calles, donde se dedicó a vender droga para costearse la carrera de arquitectura en la universidad. A pesar de haberse graduado, nunca llegó a ejercer, pues durante el trayecto descubrió la gran pasión que sentía por la mezcla y las bebidas. Empezó específicamente a los veintitrés como conserje en un bar de mala muerte, lugar en el que se dedicó a observar la manera en la que los que atendían la barra se desplazaban para luego copiar sus movimientos en sus horas libres. Fue avanzando así hasta adquirir experiencia en el asunto y acabar recorriendo medio país con el único fin de ganar reconocimiento, acabando por ser el favorito de uno o más empresarios exitosos. A la edad de treinta y cinco, decidió establecerse en New York donde su carrera alcanzó el apogeo al ser ascendido a gerente del bar en el que trabajaba, obteniendo así la preferencia de las grandes estrellas de la ciudad y además, al ganar el World Class que lo coronó como el mejor barman del mundo.
Bartender World Class
Boris Dixon
Ivy Rose nació la noche caótica del fin de milenio en un hospital del Bronx, en una sala llena de gente, junto a una anciana que moría y de la cual, por un error, tomó su nombre. Nació adicta y su madre la abandonó ahí mismo. A los seis meses salió de rehabilitación por heroína solamente para ser encerrada de nuevo en uno de los tantos MAC de la ciudad de New York. A los ocho años forma parte de un programa de integración al arte, decantándose por el ballet, mismo que practica hasta ahora y para el cual tiene bastante habilidad. A los doce es adoptada por una pareja de artistas de éxito que la hacen conocer el mundo exterior, lo caótico y hermoso que puede ser, lo brutal también pues, después de adaptarse y amarlos, se lo arrebatan todo de golpe. Su madre adoptiva se suicida dos años después y su marido la sigue un año después. Ahí comienza la caída libre para Ivy quien a los quince era alcohólica y comenzaba con otro tipo de drogas; convencida de que su paso por el mundo sería breve, Ivy Rose comenzó a dar pasos gigantescos, comienza a querer vivir y experimentar de todo hasta que se da cuenta que no puede, porque algo dentro de ella se apagó cuando se dio la primera línea de coca y llegó a un hogar vacío. Es en ese mismo año que conoce a su mejor amigo con el que tendrá una experiencia demasiado grave la cual la hace reconsiderar un poco su vida, anesteciada de emociones, entra en rehabilitación, se llena de trabajos, retoma la escuela y conoce a Felicia. De marzo a mayo trabaja como Bella Durmiente, un servicio de chicas para hombres acaudalados en donde conoce a Nando Morelli, el hombre que le torcería la vida de nuevo al iniciar una relación por demás ílicita. Recae en las drogas y desciende más hacia el abismo hasta tomar una escala, un coma a causa de una sobredosis. Nando desaparece de su vida y ella sigue cayendo. Son los Peyton quienes colocan una red de contención y la detienen adoptándola al conocer su historia, es con ellos con quienes conoce lo que es tener una familia y una vida digna. Morelli reaparece en su vida, limpio y amándola y es él la parte más rota de su vida por la cual entra más luz a su interior. Después de caer por fin en el abismo y darse cuenta que lo que había ahí abajo era ella misma en su total realidad, Ivy Rose decidió comenzar a subir, paso a paso, tomando la mano de los que la rodean y quieren verla bien, de los que la apoyan. Una oportunidad única en la vida llega gracias a alguien que ella desconoce y su rumbo toma otra dirección, lejos de la ciudad, tomando un lugar por el cual, siempre en su vida, tendrá que luchar con uñas y dientes por mantener. Ha fijado residencia en Covent Garden, Londres, viajando a New York cuando puede, aunque no sean muchas ocasiones porque tiene demasiadas cosas que hacer, Academia, colegio, pareja, mantener la popularidad que gracias a su personalidad y escándalos (su relación ilícita, aunque legal en Londres, ahora es pública) ha obtenido… Intentando salvarse de ella misma cada día, pero intentando sobrellevarlo todo con una enorme sonrisa y con el orgullo y la arrogancia que la caracteriza.
High School Queen
Ivy Rose Hathaway
Nacido en Queens, Nueva York de madre inmigrante. Lo poco que Lucas ha conocido de su verdadera madre es que era mexicana y que murió al darle a luz, muchos rumores sobre su madre biológica le han confirmado que probablemente su padre era un mafioso muy influyente, sin embargo esos rumores nunca fueron confirmados y después de todo eso fueron. Adoptado por una pareja que jamás tuvo la dicha de formar su propia familia, sin embargo al ver al pequeño bebé de inmediato comenzaron los trámites para adoptarlo y terminaron por ponerle Lucas Earle. Su padre un policía de Queens le enseñó cada una de las cosas que hoy en día aplica. Cuando aplicó a la academia, pronto destacó entre sus demás compañeros, sus jefes pronto notaron que aquel joven tenía una vocación que una profesión de ser policía, lo recomendaron para que fuera a la Interpol en Londres donde pasó un tiempo y de inmediato fue asignado a Nueva York como policía encubierto, pronto conoció a la que se convertiría en una de sus mejores amigas y madre de sus hijos. El tiempo con la Interpol término cuando la CIA comenzó a ofrecerle un puesto como agente, pero Lucas decidió rechazarlo. No fue que hace dos meses que estuvo como agente de la CIA y después de terminar un caso enorme de trata de personas con toda su red, sufrió un accidente que dañó parte de su cerebro, actualmente rige como Jefe de Fuerzas Tácticas, puesto que sus amigos y compañeros no dudaron en recomendarlo por su enorme esfuerzo y porque realmente es un policía de campo con ese toque de saber cómo piensa una mente criminal.
Jefe de Fuerzas Tácticas de la CIA
Lucas Earle
Nació una tarde de Agosto en Seattle. Hija del dueño de una fábrica de vidrios y una abogada fue la adoración. Segunda y última hija del complicado matrimonio Peyton, fue la bebe que se suponía salvaría el matrimonio pero no pudo ser, las disputas ganaron la batalla a la familia y terminaron divorciándose cuando Isabella no cumplía un año de nacida. Ambas niñas se fueron con su madre quien dejo su crianza en mano de sus abuelos por lo que ambas fueron enseñadas con los mismos principios con los que sus abuelos criaron a sus hijos. Isabella siempre hablaba y pedía tener acercamientos con su padre quien las visitaba pocas veces en Seattle, aun así en ella nació una afición por el vidrio que pronto le terminaría haciendo descubrir el arte en él. A medida que fueron creciendo Lucy se alejaba más de Isabella quien siempre quedaba detrás gracias a su edad, para cuando Lucy cumplió dieciocho años ya no estaba presente en la vida de su hermana menor quien con trece años quedo a la merced de los juegos de sus primos menores. A pesar de que el malestar por la actitud de Lucy la afligía su adolescencia no estuvo llena de únicamente momentos tristes, sus primos le enseñaron a adorar aquellas costumbres de la ciudad que finalmente despertaron su interés, los próximos años los paso entre juegos de fútbol americano, reuniones con sus amigos de escuela y el estudio del vidrio y los grandes murales que llenaban de colores las iglesias y daban al sol una bienvenida feliz todo los días. Su padre comenzó a mostrar más interés por acercarse cuando Isabella tenía 15 años, la joven no puso contras al interés de su padre, ella quería estar presente en la fabricación del vidrio desde cerca, quería convertirse en una artista que pudiese moldear figuras fantásticas y brillantes, por ese motivo acepto que su padre la llevara de paseo a Nueva York de vez en cuando donde paso muchas horas en su fábrica, aprendió a calentar vidrio y darle formas, a tallarlo y pintarlo, su padre dio riendas sueltas y fueron los años más maravillosos de su vida. Entre aviones y viajes llego a la universidad de Boston donde estudio Artes modernas. Con 23 años tenía una carrera prometedora, por lo que se mudó a Nueva York donde con ayuda de su padre comenzaría a dibujar el nuevo destino como artista dejando a un lado cualquier sentimiento que le hiciera sentir culpable de nuevo. En La ciudad del pecado conoció a su mejor amigo quien más adelante se convertiría en el padre de sus dos hijas. Después de haber tenido en mente una colección formada por cuadros cuya pintura se vería mezclada con pedazos de vidrios de colores, se atrevió a realizarla y enviarla a Italia para que fuese publicada en una galería en crecimiento que celebró una gala para críticos exigentes. Sus cuadros fueron un éxito total. Uno de ellos se comenzó a exhibir en una famosa galería donde solo los grandes artistas exponen sus obras. Después de ese día Isabella fue reconocida por periódicos locales Como una gran artista en el arte del vidrio y se hizo famosa a nivel mundial. Sus cuadros ahora son valorados por grandes cantidades de dinero y tiene muchos pedidos de clientes exigentes y conocedores.
Artista Vidriera
Isabella Peyton
Un 18 de Octubre de 1990 nacería una rubia dispuesta a comerse el mundo. Elisabeth Angelica Maier se trataba de la hija de Michael Maier y Arabella Leisser. Ambos que se conocieron en Harvard, su padre dejó el mundo militar para acabar derecho allí mientras que su madre, proveniente además de Ámsterdam, intentaba sacar adelante la carrera de empresariales pagándose los estudios trabajando como camarera en el propio recinto universitario. Hay personas que no creen en el amo a primera vista, pero lo que ellos tuvieron fue prácticamente un flechazo. A los 25 se casarían y enseguida tendrían a su encantadora hija. Elisabeth era especial, su abuelo paterno lo sabía ya que tenía un magnetismo completamente distinto al de sus demás nietos. Criada en el propio territorio paterno, no era raro que la muchacha empezase a alimentarse del ambiente jurídico, a fin de cuentas los Maier eran famosos por eso. A medida que los años pasaban ella seguía interesándose por ese mundo, y además intentaba paliar cualquier grado de controversia experimentado en su círculo familiar. Sus padres no dejaban de pelearse, vivía un puro drama aquella rubia aniñada. A los 10, se divorciarían. Entre la poca comunicación que existía entre sus padres, y que a ella le mandaban de un lugar a otro para tenerla lejos de ese conflicto... Ella acababa hartándose. A Elisabeth le gustaba estar con sus primos y sus abuelos, pero evitaba en cualquier situación encontrarse con los otros dos. Los años no tardaron en pasar y a pesar de que en su vida emocional hubiese pasado un bache como el de Jakob Hoffman, sintió la necesidad de cortar raíces e ir a la misma Universidad que la de toda la familia Maier, a estudiar lo que le gustaba; El Derecho. Tenía pensado acabar aquella carrera y una vez así entrar en el bufete de su abuelo, no tardó demasiado en acabar y así hacerlo. Empezó a hacerse un nombre en el propio bufete, subiendo escalafón y a raíz de pelearse con unos y con otros llegó a dónde quería. Deseaba poder ser una digna sucesora de su abuelo y así hacerse con la empresa. Tenía todo en mente, pero por su vida se cruzaron un par de ''obstáculos'' que no podía dejar de lado. Se casó con el que creía ser el hombre de su vida, creyó estar embarazada de él y justo después de descubrir todas las mentiras que le había estado diciendo, se divorció y se encontró con que no era el padre de sus actuales retoñas. Al parecer este bombo sorpresa vino de regalo por un encuentro que tuvo con el que ha considerado -y sigue considerando- su mejor amigo, y actual pareja, Boris Dixon. Su vida sentimental parecía mejorar, y hasta la de sus padres que volvían a las andadas con encuentros sexuales muy de la época de los setenta. Pero su vida no se vio completa hasta que por fin, el mismo día de sus veintiséis cumpleaños su abuelo y su padre le regalasen la meta que siempre había ansiado; Ser la dueña del bufete. Madre de gemelas, dueña de cuatro perros, novia de lo más encantadora y ahora, jefa de su propio mundo. ¿Se podría pedir algo más?.
New York's Drama Queen
Elisabeth A. Maier
Normas básicas
Ξ Mínimo 10 líneas completas.

Ξ El +18 está permitido on-rol, se debe indicar en el post.

Ξ Recuerda que saludar a los demás en la CB es parte de una convivencia más agradable y llevadera.

Ξ Avatar: 220x400 / Firma: 500x250

Ξ La multicuenta está permitida, pero si el primer PJ es femenino, el segundo debe ser masculino, sin excepciones; lee el reglamento completo para mayor información.

Ξ Antes de realizar registros hay que tener aceptada la ficha.

Ξ Para tener color hay que tener la ficha aceptada, todos los registros hechos y el MP de la cuenta New York respondido.
Awards
Mejor Chica
Édith K. Wellesley
Mejor Chico
Nathael Haggard
Mejor Roler
Evangeline Cárthaigh
Mejor Recién llegado
Eleanor K. Cárthaigh
Mejor Grupo
Stardom
Twitter
Otoño
Censo
Kids
1
Teens
13
University
20
Workers
48
B. Owners
21
Stardom
26
Artists
21

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Ivy Rose Hathaway el Jue Abr 21, 2016 5:56 pm

Old Glory
Helen Carter ┇ Carter's Best and Finest┇ 9:30 am  


...
Diablo Guardián


Buenas tardes.

Recién abrí mi correo y me encontré con ambos mensajes de su parte. No sé si está enterada de mi situación legal, pero he dejado de ser legalmente Acacia Beaumont. Imagino que es ese papeleo el que la ha hecho contactarme. Tengo que acomodar varias cosas de mi agenda estudiantil y laboral y en cuanto pueda le envío mi confirmación para la cita… gracias por sus palabras.

Ivy Rose P.
thanks bekah

Ivy cerró la notebook y tamborileó los dedos sobre el protector rosa que tenía para que no la rompiera como todo lo que caía en sus manos. Pensó todo el rato que dedicó a hacer tareas en ambos correos y todo lo que significaban: ella ya no era Acacia Beaumont, pero de alguna forma los abogados de Bárbara y Julian se habían asegurado que toda la herencia de Mark y Eden quedara a su nombre y pudiese recibirla al cumplir la mayoría de edad legal. Eso incluían los cuadros de la pintora que se vendieran… Ivy ahora era la encargada de eso.

Helen Carter, la reconocía de nombre porque en varias ocasiones leyó el nombre anotado en la agenda de Eden Beaumont (¿Cuándo había dejado de decirle mamá?) así que confió inmediatamente en aquellas palabras. Lo importante ahora era asistir a la cita y ver qué era lo que sucedía, alguna nueva exposición o algún comprador. Después de adelantar tarea y con el tiempo ya encima, se preparó para llegar al Black Tap y por cinco horas olvidó el tema. Hasta que llegó de nueva cuenta a la casa y miró la notebook, casi pudo escucharla decir “Te estuve esperando, ahora, ocúpate de lo que debes

No lo hizo, le sacó la vuelta y al día siguiente por la mañana después de desayunar y llenar de besos a su madre y a su hermanita, salió de casa rumbo a Brooklyn, en metro, como siempre. Sentía el vértigo de encontrarse de cara con el pasado, con ese duelo mal llevado que no hizo más que preparar el terreno de su declive futuro, en brazos de Nando y de tantos otros que sirvieron para ahogarla más en su miseria, hasta que aquella mujer de penetrantes ojos cristalinos, como el cielo mismo, la sacó y la ayudó a recomponerse, hacerse persona de nuevo.

Observó el nombre del lugar y después entró a paso decidido, de frente, la recibió uno de los cuadros más bellos de Eden, una hermosa escena en la que los árboles de desprendían de sus joyas y quedaban desnudos bajo el cielo ocre de la vida. Casi sintió el impulso de agarrarse a llorar ahí mismo, pero se contuvo y se acercó lo suficiente para sentir el olor de los óleos y del tiempo.

Hola, mamá…





Ivy y Nando
Peyton-Morelli ( ˶˘ ³˘(⋆❛ ہ ❛⋆)!♡ :

¡Gracias! (* ¯ ³¯ *) ♡ :



Ivy Rose Hathaway
Localización :
Londres - New York

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Helen I. Carter el Lun Abr 25, 2016 10:50 am


Carter's Best and Finest
Brooklyn, NY
9:30 am


Hacía un par de días que me puse en contacto con la joven Acacia Beaumont, hija de una de mis pintoras favoritas de toda la vida, Eden Beaumont. No sólo era una increíble artista sino que la conocía personalmente, y su muerte fue un acontecimiento muy triste. Ella es una de las claras razones por las que odio las drogas. No importa cuán amable y bella sea una persona, cuán inteligente y maravillosa; cuando uno entra en ese mundo es muy difícil de salir y me apena decir que mi querida clienta y amiga no pudo conseguirlo. Supe que Mark y ella habían adoptado a una jovencita pelirroja hace años, cuando Eden me lo contó en una de las cenas de gala que organizo de vez en cuando con mis mejores clientes, para así presentar a nuevos artistas en la alta sociedad. Lo que no sabía era que esta chica, tras la muerte de su madre, se había marchado y adoptado otra identidad.

Ivy Rose Peyton. Sí, Peyton, como Bella, mi más reciente artista que ha comenzado a trabajar para mí hace pocos meses. Fue gracias a ella que supe sobre la joven Ivy, sino su nombre no habría llegado a mis oídos. Me enseñó una foto de su hermana Bárbara con las hijas de ésta y ahí fue donde vi ese rostro bonito lleno de pecas y el cabello color fuego tan distintivo que tenía la hija de Eden. Nunca la he conocido en persona, pero la había visto en fotos, Eden estaba encantada con ella.

Así que me puse en contacto con Ivy lo antes que pude, sobretodo cuando Bella me contó que había comenzado a dibujar. He visto un par de sus dibujos y me interesan bastante. Quizá no lo suficiente para venderlos, pero me gustaría ver cómo va evolucionando por si tiene potencial para ser una gran artista en el futuro. Le mandé dos emails hace un par de días, para ver si le sería posible venir al Carter's Best and Finest en algún momento. Cuando ella quisiera, de hecho, ya que no sé si sigue yendo a la escuela o no, o qué tipo de actividades extraescolares tiene por las tardes.

El caso es que ayer recibí la confirmación para nuestra cita y aquí me encuentro hoy, a las nueve y media, esperando a que aparezca en la tienda como habíamos acordado. Por lo que tengo entendido, tanto la herencia de Eden como la de Mark ha ido a parar a esta chica, y es precisamente una de las razones por las que me interesa negociar con ella. Si bien soy afortunada de poder exponer varios de los cuadros de Eden, no tengo demasiados y me encantaría ampliar la colección de la tienda. Justo estoy saliendo de mi despacho cuando escucho la puerta del lugar abrirse y veo a una chica pelirroja entrando por ella. Se detiene a pocos metros y es entonces cuando me doy cuenta de que es ahí donde tengo colocado uno de los cuadros de su madre. Me acerco poco a poco, con una pequeña sonrisa.

-Siempre le dije a Eden que sus cuadros podían hacer florecer todo tipo de sentimientos en cualquier persona, incluso en las más duras de todas.
-comento cuando llego junto a ella. La miro de cerca y me doy cuenta de que es realmente una joven preciosa, una belleza difícil de encontrar.- Soy Helen Carter, es un placer conocerte por fin, he oído muy buenas cosas sobre ti -la saludo entonces.

Helen I. Carter
Localización :
Brooklyn, NY.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Ivy Rose Hathaway el Mar Mayo 03, 2016 1:54 am

No la tomó por sorpresa la voz femenina que la aludió a poca distancia, al contrario, se delito con la suavidad y fuerza de ésta, tanto que no pudo hacer nada más que sonreír y con disimulo voltear a verle al mismo que se limpiaba los ojos cargados de tristeza líquida. Suspiró, cerró y abrió los ojos como si fuesen telones para otra presentación de la vida y segundos después, volvió a ser la misma Ivy que dejó a su madre en SoHo. — Ivy Peyton, un placer, Señora Carter. — le respondió extendiéndole la mano para hacer más formal el saludo, un apretón fuerte que denotase carácter más no tanta para no demostrar violencia. Equilibrio.

Volteó a ver el cuadro de nuevo y asintió, Eden tenía ese don, ese maravilloso y mortífero don. — Es magnífica, aunque prefiero los retratos hiperrealistas de su última colección; siempre los viví en tres etapas, ¿sabe? Cuando la persona iba y ella la observaba por horas y horas, después el comiendo del cuadro, y el final, cuando lo terminaba, siempre igual. Los hacía conversar de lo que fuera y cuando encontraba el punto exacto donde su alma quedaba desnuda, los pintaba.  

» A mí me pintó enojada, porque no me llevaría a París la última vez que fue… nunca supe quién tenía ese cuadro.
— la voz se le quebró por un momento y después se volteó a ver a aquella guapa mujer, se parecía a Jane, ¿la habría reconocido ya? El grupo de gente que observaba las obras de la galería llegó al punto de aquel cuadro e Ivy tuvo a bien seguir a la señora Carter. El lugar era enorme y terriblemente elegante.

¿No me ha reconocido? Iba a clases de ballet junto a Jane, siempre la veía a usted ahí con ella, atenta…   — le terminó por confesar mientras admiraba la colección de objetos que tenía ahí en exhibición. — ¿Qué es lo que necesita…?



{ Lamento que sea tan corto, pero no quería godmodearte mucho y así lo siento más dinámico. }





Ivy y Nando
Peyton-Morelli ( ˶˘ ³˘(⋆❛ ہ ❛⋆)!♡ :

¡Gracias! (* ¯ ³¯ *) ♡ :



Ivy Rose Hathaway
Localización :
Londres - New York

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Helen I. Carter el Miér Mayo 11, 2016 2:52 pm


La chica se presenta como Ivy Peyton y yo le estrecho la mano con cordialidad. Es bastante jovencita y lo cierto es que su apariencia de niña buena y delicada hace que incluso parezca tener unos años menos, pero cuando nos estrechamos las manos noto firmeza y confianza, cosa que me gusta. Así de buenas a primeras no parece de esas chicas con las que prefiero que Jane no ande, de esas que solo se preocupan por cosas superficiales y los problemas más importantes que tienen en su vida es escoger qué ropa llevar al instituto al día siguiente.

Después comienza a hablar de la manera de pintar de Eden, cómo hacía sus retratos, y no puedo evitar imaginarme la escena que Ivy me está explicando con su dulce voz. Pienso en Eden, carismática y amable como ella sola, consiguiendo que uno de sus clientes le cuente datos de sí mismo mientras ella lo retrata utilizando sus magníficas manos de artista. Es una imagen muy bonita que me hacen recordarla con ternura y después no puedo evitar sonreír un poco cuando me cuenta lo de su propio retrato.- Tuve el placer de que Eden me mostraro alguno de esos retratos pero me temo que el tuyo no lo he visto nunca. -comento con una sonrisa amable. Entonces veo cómo más clientes comienzan a acercarse a la zona en la que estamos, así que le hago un gesto a Ivy para que me siga y podamos hablar más tranquilamente en un lugar menos transitado.- Acompáñame.

La guío por los largos pasillos llenos de armarios altísimos de la tienda, en cuyas baldas tenemos expuestos objetos de todo tipo, clasificados por tipo y época. Es entonces cuando escucho la pregunta de la chica y su siguiente explicación. Me giro a mirarla de nuevo y me doy cuenta de que, en efecto, su rostro no sólo me sonaba por haber conocido a Eden sino que la he visto en otra parte: las clases de ballet de Jane.- ¡Es cierto! -exclamo, observándola con detalle- Ya decía yo que me sonabas de otro lado también... No me extraña haberte visto en sus clases de ballet. A diferencia de mi ex-marido, yo acostumbro a ir a casi todas ellas. -comento, poniendo los ojos en blanco al hablar de James y lo poco que se preocupa por el ballet de su hija.

Cuando Ivy me hace la pregunta del millón dejo de andar y me quedo mirándola frente a frente.- Quería hacerte una oferta acerca de las obras que Eden te ha dejado en herencia. -le explico con suavidad, ya que no sé cuán molesto le será el tema a ella.- Y también quería hablar de Isabella, tu tía ahora, ¿me equivoco? Me ha dicho que tú también te dedicas a la pintura.




Off: no te preocupes, los podemos hacer más cortos. Además me viene bien porque ando algo ocupada e.e
Helen I. Carter
Localización :
Brooklyn, NY.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Ivy Rose Hathaway el Dom Mayo 22, 2016 2:23 am


S
onrió amplio y libre cuando la reconoció, omitiendo aquella leve queja hacia el padre de Jane; la rubiecita no le había comentado nada de eso, así que prefirió no meterse ni emitir ningún juicio e idea, simplemente se alegró de saberse conocida y así se comenzó a hacer de más confianza con Helen. Mientras fue conducida hacia la oficina, su mirada oscura se impregnó de todo detalle que le fascinó, los cuadros, las esculturas de todos los tamaños y sobretodo, un par de piezas que reconoció al instante, la magia de su tía Isabella estaba ahí presente también.

Imaginó de que se trataba todo eso, de hecho, ella misma había considerado la opción de montar una exposición permanente de los cuadros e instalaciones de Eden, sobretodo las que se quedaron en la bodega del penthouse de Manhattan; aunque eso significara regresar a ese lugar, Ivy lo haría con gusto pues el mundo debía ver esos cuadros, sobretodo el de la madre con los hijos en el parque, hiperrealismo puro y dulce.

.— Entiendo, sí… me imaginé que de eso se trataba, tiene una colección completa acumulando polvo en el Penthouse, había pensado en ella estos últimos días, supongo que fue como si la invocara, ¿verdad? — preguntó sonriente mientras se acercaba despacio hacia uno de los trabajos de Isabella, alzó la mano con toda la intención de tocarlo pero se detuvo a escasos milímetros, si lo rompía se endeudaba para siempre. Se mordió el labio inferior por el centro y volcó toda su atención en la preciosa mujer castaña que hablaba.

Un sonrojo leve le cruzó las mejillas y el puente de la nariz, asintió entonces. .— Sí… pero no soy tan buena, tengo excelentes notas pero no soy la que tiene la mejor técnica, sigo la de Eden pero… creo que a ella le funcionaba mejor — agregó soltando una risita entre divertida y resignada. .— Podemos ir hoy si gusta, al Penthouse quiero decir, no he ido en más de un año pero sigue siendo mío. ¿Supo lo de Mark? Me gustaría también que vea alguna de las fotos que tenía en colección privada.





Ivy y Nando
Peyton-Morelli ( ˶˘ ³˘(⋆❛ ہ ❛⋆)!♡ :

¡Gracias! (* ¯ ³¯ *) ♡ :



Ivy Rose Hathaway
Localización :
Londres - New York

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Helen I. Carter el Lun Jun 20, 2016 10:20 am


Por lo que me dice Ivy, ella ya se imaginaba que querría hablarle de las obras de su madre y también está de acuerdo en que, siendo tan bellas y perfectas como lo son, no deberían quedarse encerradas en un lugar sino que lo mejor sería que el resto del mundo las viera. Y eso, es algo que yo puedo proporcionarle. Veo que Ivy se acerca a una de las piezas que Isabella me ofreció la semana pasada. No es un vitral, como muchas de las obras que hace la mujer, sino una figura de cristal, un dragón bastante grande hecho con todo detalle, creado cuidadosamente para que al entrar la luz solar en contacto con los cristales, de éstos surjan preciosos colores. Es una maravilla y ya tengo varios compradores interesados a pesar de su alto precio.

Le sonrío a Ivy con ternuda al escuchar lo que dice de que ha estado pensando en Eden.- Puede ser, cada vez que pensamos en esos seres queridos que ya no están aquí es una manera para mantenerlos en vida dentro de nosotros mismos. -le respondo poniendo una mano sobre su hombro para que sigamos caminando hacia mi despacho. Cuando le digo lo que Bella me ha contado a mí sobre ella, veo que se sonroja y eso me gusta porque demuestra que es humilde a pesar de saber que tiene buena mano con la pintura.- Tal vez tengas que crear un método para ti misma, quizá el de Eden no sea el correcto para ti. -le aconsejo con una sonrisa y abro la puerta de mi despacho para que entre.

Entonces menciona a Mark y giro la cabeza, tras cerrar la puerta.- En realidad no sé nada de él desde que me enteré de lo de Eden. ¿Por qué? ¿Le ha sucedido algo? -le pregunto a Ivy. Ahora que lo pienso, tendría sentido que si a Mark le pasase algo, Ivy tuviera que buscarse una nueva familia, y por eso ahora pertenezca a los Peyton. Pero no tengo ni idea así que prefiero preguntar antes de decir nada.- Por favor, siéntate. -le ofrezco uno de los asientos que está al otro lado de mi mesa mientras yo me siento en el mío.


Helen I. Carter
Localización :
Brooklyn, NY.

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Ivy Rose Hathaway el Miér Jul 13, 2016 4:33 am

U
na sonrisa contenida se dibujó en sus labios al sentir la mano de Helen sobre su hombro, la sensación la acompañó hasta que tomó asiento y asintió; cruzó ambas manos sobre el regazo y los tobillos hacia un costado, buscando en su mente las palabras correctas para dar la noticia de Mark, dándose cuenta que ella no sabía nada, comprensible, de hecho, pocos se habían enterado.

Cuando mamá murió, Mark jamás pudo reponerse. Unos meses después tomó varias de sus cámaras y se fue, cada mes recibía un mail avisándome que estaba bien y que me enviaba dinero, hasta que dejé de recibirlo de golpe, tuve que conseguir varios empleos para poder subsistir hasta que… bueno, sucedieron cosas y cuando volví a New York me enteré que se había quitado la vida más allá de Turquía, no quedó mucho de él para trasladar así que sus padres se encargaron de todo, después quedé a la deriva hasta encontrar a los Peyton — suspiró profundamente, y tras varios instantes, un gesto de dolor absoluto se dibujó en su rostro transfigurándolo por completo.

Comenzó a llorar y se ocultó con las dos manos para que Helen no viera aunque era difícil de esconder tal cantidad de lágrimas, la pelirroja, entre balbuceos y sollozos, le pidió disculpas y también un momento, porque en todo ese tiempo no había podido llorarle a él, a Mark, al hombre al que llamó papá por años y que sin decir nada se fue, abandonándola como todos en su vida. — Lo siento, lo siento mucho, no había podido hacer esto... — alzó por fin la mirada y le sonrió a Helen para tranquilizarla, demostrándole que ya estaba bien, que esos excesos no le duraban mucho porque no lo permitía, ella debía ser fuerte, Eden le había enseñado eso.

Tengo mucho material de él, colecciones completas, también están en el departamento, te puedo dar las llaves, porque no creo tener fuerza para ir allá, no lo he hecho desde que me fui a vivir sola a Brooklyn, todo está como ella lo dejó — rebuscó en su mochila y de un apartado secreto sacó la única llave que abría la puerta principal, también la bodega, era algo así como una llave maestra hecha especialmente para ella porque siempre perdía los llaveros y era mejor así, una sola que pudiese llevar colgada a ella misma. — En cuanto a mis dibujos… traje algunos, por si quieres verlos.





Ivy y Nando
Peyton-Morelli ( ˶˘ ³˘(⋆❛ ہ ❛⋆)!♡ :

¡Gracias! (* ¯ ³¯ *) ♡ :



Ivy Rose Hathaway
Localización :
Londres - New York

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 2:39 pm
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.