The New York City
¡Bienvenido a New York! ¿Siempre quisiste vivir en la Gran Manzana? ¿Si? Bueno, no podemos regalarte un viaje ni una casa allí, pero podemos ofrecerte una nueva experiencia en nuestra pequeña ciudad. No lo dudes y ¡únete!
¿Quién está en línea?
En total hay 24 usuarios en línea: 17 Registrados, 4 Ocultos y 3 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

A. Mikkel Hawthorne, Adam Stark, Aileen M. Haguen, Alexis N. Renteria, Alicia Guerrero, Allie H. Langdon, Amanda Wolf, Bárbara Peyton, Circe D. Quinn, F. Killian Graham, Hirako Ihei, Ivy Rose Hathaway, Kaori Tōdō, Leonard J. Rickford, Nando S. Morelli, Nathan Balogh, Shaynie G. Crow

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 67 el Lun 8 Ago 2016 - 16:58.
Últimos temas
Nuestros afiliados
ΞHermanosΞ

ΞSourcesΞ
ΞEliteΞ
Salón de la fama
Nació en la ciudad de New York, con descendencia inglesa por parte de ambos padres quienes se dedicaban al narcotrafico. Sus padres se vieron obligados a dejar Londres gracias a que sus cabezas tenían precio; ambos pensaron que en New York estarían a salvo , consiguieron nuevas y viejas amistades, se hicieron un lugar entre las mafias de la ciudad, hasta que un día, nueve años después sus enemigos finalmente los encontraron. Irrumpieron en la residencia de los Ripper y armaron un baño de sangre del que nadie salio vivo, nadie a excepción de Derek quien se mantuvo escondido mientras la ayuda llegaba. Antes de que se armara todo el escándalo por el baño de sangre, los hombres de un viejo amigo de los Ripper llegaron al lugar, rescataron a Derek y lo llevaron a Corvinus, un viejo mafioso retirado que a partir de ese momento se hizo cargo de Derek. Lo educo con métodos poco usuales, educación solo en casa, torturas, castigos, golpes que fueron llenando poco a poco el cuerpo de Derek con todas las cicatrices que tiene hoy en día bajo los tatuajes de su piel. Siempre vio a Corvinus como su segundo padre, pensando en que todo lo que le hacía era por su bien, nunca tomo rencor contra él. En el tiempo de su estadía con Corvinus conoció a Dimitri, él que se convertiría en su mejor amigo casi hermano y con quien años después, a la edad de 19 años se marcharía para probar fortuna por su propia cuenta, sin la ayuda de Corvinus. Fueron años los que le costaron para escalar escalón por escalón para llegar a la cima. Hizo cosas inhumanas para lograr sus objetivos, paso por encima de quien hiciera falta para conseguirse el respeto de sus enemigos y de todo aquel que siquiera escuchara su nombre y 5 años más tarde se convirtió en uno de los narcotraficantes más conocidos en New York y más buscados por la policía.
Líder Mafioso
Derek W. Ripper
Nació en California gracias a un accidente de una noche, motivo por el cual en su infancia se vio reflejado el poco apego por parte de sus padres, sobretodo por el lado de su progenitor. En la misma época, se vio desplazado por la presencia de su hermano menor que pareció ser la solución a todos los problemas que la familia presentaba. De tal manera, se crió casi por su cuenta de forma inestable, llegando a crear conceptos bastante errados y desconcertantes acerca de la vida misma. A los dieciocho años, abandonó su hogar para entregarse a las calles, donde se dedicó a vender droga para costearse la carrera de arquitectura en la universidad. A pesar de haberse graduado, nunca llegó a ejercer, pues durante el trayecto descubrió la gran pasión que sentía por la mezcla y las bebidas. Empezó específicamente a los veintitrés como conserje en un bar de mala muerte, lugar en el que se dedicó a observar la manera en la que los que atendían la barra se desplazaban para luego copiar sus movimientos en sus horas libres. Fue avanzando así hasta adquirir experiencia en el asunto y acabar recorriendo medio país con el único fin de ganar reconocimiento, acabando por ser el favorito de uno o más empresarios exitosos. A la edad de treinta y cinco, decidió establecerse en New York donde su carrera alcanzó el apogeo al ser ascendido a gerente del bar en el que trabajaba, obteniendo así la preferencia de las grandes estrellas de la ciudad y además, al ganar el World Class que lo coronó como el mejor barman del mundo.
Bartender World Class
Boris Dixon
Ivy Rose nació la noche caótica del fin de milenio en un hospital del Bronx, en una sala llena de gente, junto a una anciana que moría y de la cual, por un error, tomó su nombre. Nació adicta y su madre la abandonó ahí mismo. A los seis meses salió de rehabilitación por heroína solamente para ser encerrada de nuevo en uno de los tantos MAC de la ciudad de New York. A los ocho años forma parte de un programa de integración al arte, decantándose por el ballet, mismo que practica hasta ahora y para el cual tiene bastante habilidad. A los doce es adoptada por una pareja de artistas de éxito que la hacen conocer el mundo exterior, lo caótico y hermoso que puede ser, lo brutal también pues, después de adaptarse y amarlos, se lo arrebatan todo de golpe. Su madre adoptiva se suicida dos años después y su marido la sigue un año después. Ahí comienza la caída libre para Ivy quien a los quince era alcohólica y comenzaba con otro tipo de drogas; convencida de que su paso por el mundo sería breve, Ivy Rose comenzó a dar pasos gigantescos, comienza a querer vivir y experimentar de todo hasta que se da cuenta que no puede, porque algo dentro de ella se apagó cuando se dio la primera línea de coca y llegó a un hogar vacío. Es en ese mismo año que conoce a su mejor amigo con el que tendrá una experiencia demasiado grave la cual la hace reconsiderar un poco su vida, anesteciada de emociones, entra en rehabilitación, se llena de trabajos, retoma la escuela y conoce a Felicia. De marzo a mayo trabaja como Bella Durmiente, un servicio de chicas para hombres acaudalados en donde conoce a Nando Morelli, el hombre que le torcería la vida de nuevo al iniciar una relación por demás ílicita. Recae en las drogas y desciende más hacia el abismo hasta tomar una escala, un coma a causa de una sobredosis. Nando desaparece de su vida y ella sigue cayendo. Son los Peyton quienes colocan una red de contención y la detienen adoptándola al conocer su historia, es con ellos con quienes conoce lo que es tener una familia y una vida digna. Morelli reaparece en su vida, limpio y amándola y es él la parte más rota de su vida por la cual entra más luz a su interior. Después de caer por fin en el abismo y darse cuenta que lo que había ahí abajo era ella misma en su total realidad, Ivy Rose decidió comenzar a subir, paso a paso, tomando la mano de los que la rodean y quieren verla bien, de los que la apoyan. Una oportunidad única en la vida llega gracias a alguien que ella desconoce y su rumbo toma otra dirección, lejos de la ciudad, tomando un lugar por el cual, siempre en su vida, tendrá que luchar con uñas y dientes por mantener. Ha fijado residencia en Covent Garden, Londres, viajando a New York cuando puede, aunque no sean muchas ocasiones porque tiene demasiadas cosas que hacer, Academia, colegio, pareja, mantener la popularidad que gracias a su personalidad y escándalos (su relación ilícita, aunque legal en Londres, ahora es pública) ha obtenido… Intentando salvarse de ella misma cada día, pero intentando sobrellevarlo todo con una enorme sonrisa y con el orgullo y la arrogancia que la caracteriza.
High School Queen
Ivy Rose Hathaway
Nacido en Queens, Nueva York de madre inmigrante. Lo poco que Lucas ha conocido de su verdadera madre es que era mexicana y que murió al darle a luz, muchos rumores sobre su madre biológica le han confirmado que probablemente su padre era un mafioso muy influyente, sin embargo esos rumores nunca fueron confirmados y después de todo eso fueron. Adoptado por una pareja que jamás tuvo la dicha de formar su propia familia, sin embargo al ver al pequeño bebé de inmediato comenzaron los trámites para adoptarlo y terminaron por ponerle Lucas Earle. Su padre un policía de Queens le enseñó cada una de las cosas que hoy en día aplica. Cuando aplicó a la academia, pronto destacó entre sus demás compañeros, sus jefes pronto notaron que aquel joven tenía una vocación que una profesión de ser policía, lo recomendaron para que fuera a la Interpol en Londres donde pasó un tiempo y de inmediato fue asignado a Nueva York como policía encubierto, pronto conoció a la que se convertiría en una de sus mejores amigas y madre de sus hijos. El tiempo con la Interpol término cuando la CIA comenzó a ofrecerle un puesto como agente, pero Lucas decidió rechazarlo. No fue que hace dos meses que estuvo como agente de la CIA y después de terminar un caso enorme de trata de personas con toda su red, sufrió un accidente que dañó parte de su cerebro, actualmente rige como Jefe de Fuerzas Tácticas, puesto que sus amigos y compañeros no dudaron en recomendarlo por su enorme esfuerzo y porque realmente es un policía de campo con ese toque de saber cómo piensa una mente criminal.
Jefe de Fuerzas Tácticas de la CIA
Lucas Earle
Nació una tarde de Agosto en Seattle. Hija del dueño de una fábrica de vidrios y una abogada fue la adoración. Segunda y última hija del complicado matrimonio Peyton, fue la bebe que se suponía salvaría el matrimonio pero no pudo ser, las disputas ganaron la batalla a la familia y terminaron divorciándose cuando Isabella no cumplía un año de nacida. Ambas niñas se fueron con su madre quien dejo su crianza en mano de sus abuelos por lo que ambas fueron enseñadas con los mismos principios con los que sus abuelos criaron a sus hijos. Isabella siempre hablaba y pedía tener acercamientos con su padre quien las visitaba pocas veces en Seattle, aun así en ella nació una afición por el vidrio que pronto le terminaría haciendo descubrir el arte en él. A medida que fueron creciendo Lucy se alejaba más de Isabella quien siempre quedaba detrás gracias a su edad, para cuando Lucy cumplió dieciocho años ya no estaba presente en la vida de su hermana menor quien con trece años quedo a la merced de los juegos de sus primos menores. A pesar de que el malestar por la actitud de Lucy la afligía su adolescencia no estuvo llena de únicamente momentos tristes, sus primos le enseñaron a adorar aquellas costumbres de la ciudad que finalmente despertaron su interés, los próximos años los paso entre juegos de fútbol americano, reuniones con sus amigos de escuela y el estudio del vidrio y los grandes murales que llenaban de colores las iglesias y daban al sol una bienvenida feliz todo los días. Su padre comenzó a mostrar más interés por acercarse cuando Isabella tenía 15 años, la joven no puso contras al interés de su padre, ella quería estar presente en la fabricación del vidrio desde cerca, quería convertirse en una artista que pudiese moldear figuras fantásticas y brillantes, por ese motivo acepto que su padre la llevara de paseo a Nueva York de vez en cuando donde paso muchas horas en su fábrica, aprendió a calentar vidrio y darle formas, a tallarlo y pintarlo, su padre dio riendas sueltas y fueron los años más maravillosos de su vida. Entre aviones y viajes llego a la universidad de Boston donde estudio Artes modernas. Con 23 años tenía una carrera prometedora, por lo que se mudó a Nueva York donde con ayuda de su padre comenzaría a dibujar el nuevo destino como artista dejando a un lado cualquier sentimiento que le hiciera sentir culpable de nuevo. En La ciudad del pecado conoció a su mejor amigo quien más adelante se convertiría en el padre de sus dos hijas. Después de haber tenido en mente una colección formada por cuadros cuya pintura se vería mezclada con pedazos de vidrios de colores, se atrevió a realizarla y enviarla a Italia para que fuese publicada en una galería en crecimiento que celebró una gala para críticos exigentes. Sus cuadros fueron un éxito total. Uno de ellos se comenzó a exhibir en una famosa galería donde solo los grandes artistas exponen sus obras. Después de ese día Isabella fue reconocida por periódicos locales Como una gran artista en el arte del vidrio y se hizo famosa a nivel mundial. Sus cuadros ahora son valorados por grandes cantidades de dinero y tiene muchos pedidos de clientes exigentes y conocedores.
Artista Vidriera
Isabella Peyton
Un 18 de Octubre de 1990 nacería una rubia dispuesta a comerse el mundo. Elisabeth Angelica Maier se trataba de la hija de Michael Maier y Arabella Leisser. Ambos que se conocieron en Harvard, su padre dejó el mundo militar para acabar derecho allí mientras que su madre, proveniente además de Ámsterdam, intentaba sacar adelante la carrera de empresariales pagándose los estudios trabajando como camarera en el propio recinto universitario. Hay personas que no creen en el amo a primera vista, pero lo que ellos tuvieron fue prácticamente un flechazo. A los 25 se casarían y enseguida tendrían a su encantadora hija. Elisabeth era especial, su abuelo paterno lo sabía ya que tenía un magnetismo completamente distinto al de sus demás nietos. Criada en el propio territorio paterno, no era raro que la muchacha empezase a alimentarse del ambiente jurídico, a fin de cuentas los Maier eran famosos por eso. A medida que los años pasaban ella seguía interesándose por ese mundo, y además intentaba paliar cualquier grado de controversia experimentado en su círculo familiar. Sus padres no dejaban de pelearse, vivía un puro drama aquella rubia aniñada. A los 10, se divorciarían. Entre la poca comunicación que existía entre sus padres, y que a ella le mandaban de un lugar a otro para tenerla lejos de ese conflicto... Ella acababa hartándose. A Elisabeth le gustaba estar con sus primos y sus abuelos, pero evitaba en cualquier situación encontrarse con los otros dos. Los años no tardaron en pasar y a pesar de que en su vida emocional hubiese pasado un bache como el de Jakob Hoffman, sintió la necesidad de cortar raíces e ir a la misma Universidad que la de toda la familia Maier, a estudiar lo que le gustaba; El Derecho. Tenía pensado acabar aquella carrera y una vez así entrar en el bufete de su abuelo, no tardó demasiado en acabar y así hacerlo. Empezó a hacerse un nombre en el propio bufete, subiendo escalafón y a raíz de pelearse con unos y con otros llegó a dónde quería. Deseaba poder ser una digna sucesora de su abuelo y así hacerse con la empresa. Tenía todo en mente, pero por su vida se cruzaron un par de ''obstáculos'' que no podía dejar de lado. Se casó con el que creía ser el hombre de su vida, creyó estar embarazada de él y justo después de descubrir todas las mentiras que le había estado diciendo, se divorció y se encontró con que no era el padre de sus actuales retoñas. Al parecer este bombo sorpresa vino de regalo por un encuentro que tuvo con el que ha considerado -y sigue considerando- su mejor amigo, y actual pareja, Boris Dixon. Su vida sentimental parecía mejorar, y hasta la de sus padres que volvían a las andadas con encuentros sexuales muy de la época de los setenta. Pero su vida no se vio completa hasta que por fin, el mismo día de sus veintiséis cumpleaños su abuelo y su padre le regalasen la meta que siempre había ansiado; Ser la dueña del bufete. Madre de gemelas, dueña de cuatro perros, novia de lo más encantadora y ahora, jefa de su propio mundo. ¿Se podría pedir algo más?.
New York's Drama Queen
Elisabeth A. Maier
Normas básicas
Ξ Mínimo 10 líneas completas.

Ξ El +18 está permitido on-rol, se debe indicar en el post.

Ξ Recuerda que saludar a los demás en la CB es parte de una convivencia más agradable y llevadera.

Ξ Avatar: 220x400 / Firma: 500x250

Ξ La multicuenta está permitida, pero si el primer PJ es femenino, el segundo debe ser masculino, sin excepciones; lee el reglamento completo para mayor información.

Ξ Antes de realizar registros hay que tener aceptada la ficha.

Ξ Para tener color hay que tener la ficha aceptada, todos los registros hechos y el MP de la cuenta New York respondido.
Awards
Mejor Chica
Édith K. Wellesley
Mejor Chico
Nathael Haggard
Mejor Roler
Evangeline Cárthaigh
Mejor Recién llegado
Eleanor K. Cárthaigh
Mejor Grupo
Stardom
Twitter
Otoño
Censo
Kids
1
Teens
13
University
20
Workers
48
B. Owners
21
Stardom
26
Artists
21

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Dom 14 Feb 2016 - 2:01

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

Hoy no tenía ningún plan, no porque no quisiera sino porque simplemente no tenía muchos deseos de entrar en una relación. Era domingo para estar en casa y ver alguna de esas viejas películas del oeste que me gustaba disfrutar con una buena pizza, cerveza y una botana ligera, pero este día había empezado de lo más inverosímil que me podía imaginar. A las dos de la madrugada mi móvil sonó con insistencia, creí que era una especie de broma de mal gusto cuando vi el número de Sienna parpadear y aunque me hubiera gustado ignorar la llamada, no lo hice y diez minutos después baje hacia mi coche para ir por ella algún bar del centro ¿Sí, quien lo iba a pensar? Yo manejando a altas horas de la madrugada por una Sienna borracha, en una falda que dejaba poco a la imaginación, tacones que de verlos me dolían los pies y aquella ropa que llevaba para la parte de arriba, al final termine por llevarla a mi casa, donde sé que no era el lugar correcto pero no tenía deseos de lidiar con la chica borracha en su apartamento.

La había ayudado a vomitar en el baño, luego sin más le había quitado la ropa para ponerle una camisa mía, después le había dejado un lado de mi cama. Mi reloj marcó las ocho de la mañana, me levante como siempre lo hacía los domingos a dar un par golpes al saco de boxeo, no sé cuánto tiempo dure, solo sé que cuando el sudor, resbalo por mi espalda y sentía las manos un poco doloridas, así que me fui a dar un baño, esperando que Sienna siguiera durmiendo tan plácidamente que esperaba que no la despertara cuando salí del baño, con una toalla ajustada a mi cintura, arquee una ceja cuando escuche sonidos provenientes de mi cama y un par de ojos azules me enfocaron, solté una sonrisa amplia.

-Ya se despertó la princesa- dije con la sonrisa, un poco burlona jugando de mi labios y mirando hacia la chica rubia que me miraba con una especie de sorpresa –Si vas a vomitar, ya sabes dónde está el baño- alegue, volviendo a la labor de buscar rompa para cambiarme. Nunca había pensado hacerlo enfrente de Sienna, pero la diversión y algo más me obligaba hacerlo.



Última edición por E. Grayson Warren el Mar 16 Feb 2016 - 20:16, editado 2 veces
E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Dom 14 Feb 2016 - 6:25
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.
Recordaba un bar. Una fiesta anti-valentin. Estaba harta de cursiladas y después del desfile sólo quería ser anti-romanticismo. Se debió pasar con el alcohol porque a pesar de la insistencia de John de que les vendría bien pasar el día de San Valentin juntos ella se había negado, con que lo vieran en el desfile y salir juntos de él sobraba. Ese dolor de cabeza la taladró mientras recordaba su minifalda negra. Esa habitación no era suya. Escuchaba de fondo el ruido de la ducha y solo llevaba una camisa. No podía ser casa de John, ya que no la conocía y esta le resultaba familiar. Entonces olío la camisa y supo al instante que estaba con Elijah. -Mierda.- maldijo mientras se escondía entre los almohadones. Recordó entonces esa maldita llamada.

"-Hola imbécil.
-Sienna, ¿que demonios quieres?
-Darte las gracias por jo.. joderme la vi(hipo)vida.
-¿Vas borracha?
- Yoo ... pues si, oye, como una cuba. Y me voy a ir de tu maldita empresa.
- Sienna donde estas.
- Donde no te importa.
- Voy a por ti."


Claro a la muy lista Verona se le había olvidado que Grayson conocía medio Nueva York. Leche, estaba avergonzada. Y encima la habia desnudado él. No llevaba sujetador. ¡Demonios! De repente lo vio salir semidesnudo de la ducha y casi muerte del infarto, así que su maldita respuesta, muy madura por su parte fue coger unos de los almohadones y tirarselo directo a la cabeza. -Maldito seas Elijah Grayson Warren. Dame mi maldita ropa.- Intentó levantarse de la cama pero le resultaba imposible. Su cabeza daba vueltas así que tras varios intentos en vano, acabo acurrucándose en la cama. -Joder, menuda mierda pillé.- dijo con un suspiro. -Siento si te jodí algún polvo anoche, pero no te pedí que vinieras a por mi.- dije, la voz me respondía en un sonido ronco y sordo. Estaba enfadada consigo misma, con Eli, con haber bebido tanto, cosa no natural en ella y con ese dolor de cabeza tan persistente. Pero sobretodo estaba tan cabreada por sentirse tan confortada recogida en su olor. -¿Donde has dormido?- preguntó, incapaz de mirarlo a la cara, recostada en posición fetal. no podía levantarse y se lo tenía bien merecido.
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Lun 15 Feb 2016 - 17:14

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

La situación me parecía un poco cómica, sobretodo porque ni en un millón de años me imaginaba a Sienna en mi cama, con ese cabello revuelto, los labios y su rostro tan adorables, como si toda la noche hubiéramos estado haciendo cosas que no tendría porque imaginar pero no, aquella chiquilla me había llamado a altas de la madrugada para decirme que era un idiota y que aparte iba a irse de BMR como si la empresa de mis antepasados fuera una goma de mascar a la cual desechar.

-Dormí ahí- señalé con la cabeza el otro lado de la cama y la mire, con una sonrisilla algo coqueta -¿Ya no te acuerdas?- lo que no entendía es porque Sienna seguía haciendo todo ese tipo de tonterías, primero le partían el labio en un gimnasio en el Bronx y ahora me llamaba hasta las trancas de alcohol ¿Por qué seguía haciendo eso? La frustración estaba latente en mí que deseaba decirle que era una mocosa y que no era su niñera, pero otra parte, la parte que tenía una vocecita algo molesta me decía que sí me había llamado es porque me necesitaba y idiota de mí, había estado ahí buscándola –Tu ropa está ahí- señale la silla que estaba al final de la habitación, donde su minifalda y ropa estaba pulcramente doblada. Alce ambas cejas al ver su mirada y sonreí -¿Quieres cubrirte los ojos? Me voy a cambiar- la mire con intensidad porque deseaba ver ese sonrojo en sus mejillas, estaba retándola y en el fondo me divertía su reacción ¿Qué harás Sienna? Después de ese beso en Conney Island no hemos vuelto a tener tiempo, hasta hoy.

Su beso, ese con el que había soñado un par de días, ese beso que había hecho que no pudiera sacarte de mi cabeza. Tu cuerpo pegado al mío y tu aroma instalándose en mis pulmones, deseando volver a respirarlo, como si fuera mi aire. Estaba desvariando, eso era.
E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Lun 15 Feb 2016 - 17:44
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.
En serio, ¿como podía estar pasandole eso? Sienna tocaba su cabello que ya le llegaba a los omoplatos mientras obseraba a Grayson con una ceja alzada. Era de conocimiento público su relación con John pero no podía evitar sentirse culpable con Elijah. Su ser era una mezcla de sentimientos que no se atrevia a catalogar. -Me duele la cabeza.- musito en un gemido y suspiro. Se lo tenía bien merecido. -Te ves muy sexy con esa toalla.- dijo con media sonrisa mientras con esfuerzo se levantaba de la cama. Tenía que escapar de ahí o acabaría haciendo alguna locura.

Se levantó de la cama con esfuerzo y miro los almohadones. -Tienes una cama comoda, huele a ti.- suspiró y medio sonrió. Por primera vez estaba siendo amable con él. Se acercó a la ropa y la olió, para alejar el rostro con desagrado. -Dios, huele a queroseno. No puedo salir a la calle oliendo así ... ni con tu camisa, apenas me cubre el trasero.- suspiró y se declaró rendida. Decidió acercarse a él y sujetar su toalla antes de que se la quitara. -Sabías que cerraba el desfile de Thunder Models. ¿Por qué no viniste? Quería que estuvieras. - dijo, sin acritud, solo con curiosidad mientras se mordía el labio y se perdía en los ojos de Elijah. Estaban a milimetros el uno del otro, como en Conney Island, como en la piscina de casa de su padre. Sus ojos azules examinaron los de Elijah. -Te necesitaba ahí.- fue lo máximo que estaba dispuesta a admitir en ese instante. pero no podia soltar la toalla, con ello rozaba la piel de su abdomen, no podía dejar de mirarlo y no podía parar de morderse el labio de forma instintiva. -Yo .. Eli ..- suspiro e inspiró profundamente antes de decirlo. -Gracias por salvarme el culo ayer.- Era lo máximo que podía decir. Y ya para una orgullosa como Sienna era demasiado.

Su otra mano, de forma inconsciente fue hacia la barbilla de Elijah. -¿Que nos está pasando?- preguntó mas para ella misma que para él mientras sujetaba su toalla con una mano y acariciaba su rostro con la yema de los dedos de la otra mano. Sus cejas, sus pomulos, sus labios. -Antes .. nos llevábamos bien, eramos amigos. No se que se ha perdido por el camino.- con un gemido de frustración volvió a sentarse en la cama, dejando que hiciera lo que quieras. -No soy ninguna mojigata. Cámbiate donde y como quieras, es tu casa.- se sujeto la cabeza, para intentar aliviar el dolor y esconder esos ojos acuosos. Realmente Elijah removía cosas dentro de ella que nadie más lograba. Y eso hacía que su cabeza doliera el doble. No volvería a beber. Nunca.
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Lun 15 Feb 2016 - 18:16

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

Me hubiera puesto a reír como un niño cuando la vi quejarse, su cara era un poema de muecas. Nunca me había puesto ebrio, siempre había sido un hijo responsable porque había sido el único hijo de mis padres, hasta que llegó Nicole y todo cambio, aún así, seguí siendo el hombre que mi abuelo y mi padre querían como sucesor de nuestra empresa, beber hasta no saber más nunca había sido realmente mi meta, además la única vez que había estado medio borracho, la había cagado con Sienna.

Observé cómo se puso en pie y camino hacia su ropa, mi camisa le quedaba justo a la mitad de los muslos, la visión que me daba al verla caminar hacia que algunas partes de mi anatomía respondieran, sin embargo hice cuanto pude, pensé en cosas desastrosas para calmarme y mirarla acercarse a mí, tan provocativa y a la vez tan condenadamente bella –Tienes una mala cara- agregué, apretando los dientes en cuanto tocó mi barbilla y su otra mano rozaba la piel de mi estomago, donde la toalla estaba ajustada. La mire tragando saliva, mirando ese par de ojos azules con los que había soñado muchas veces –Lo siento, Sienna pero he tenido mucho trabajo- esperaba que mi voz no sonora ronca y aunque desee inclinarme, volver a besarla, agradecí cuando me dejo ahí, mirando al frente con la respiración un poco acelerada, inhale y exhale el aire de mis pulmones, tomando la ropa para cambiarme en el baño porque de pronto estar en la misma habitación me llenaba de una especie de electricidad, no tarde ni dos segundos en ponerme la ropa interior y unos pantalones de deporte negros, la camisa la dejaría pendiente.

-Ven vamos a la cocina y comes algo- le dije, mirándola a los ojos y arqueando una ceja –Y sí, Sienna es una maldita orden- apostille con una ligera mueca ante la réplica –Tengo unas pastillas para el dolor y si quieres puedo mandar a traerte ropa- aunque en el fondo, quería que se quedará así, con mi ropa en su cuerpo, instándome y a la vez deteniéndome, no quería joder esta especie de paz.

E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Lun 15 Feb 2016 - 18:40
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.
Ella nunca se emborrachaba pero todo lo pasado con Grayson y la tensión que había últimamente entre ellos era casi palpable en el ambiente. Hizo una mueca ante la mención del trabajo, pero no dijo nada. No se lo creía, simplemente nunca la veía en directo. La odiaba, eso pasaba, entonces ¿Por qué fue a por ella? Era una duda que la reconcomía por dentro, un salto al vacio, vértigo.Él. -Claro que tengo mala cara. Estoy resacosa por primera vez en mi vida.- musito y con las mismas no volvió a hablar.  Olió su camisa mientras él se iba al baño a cambiarse y sonrió levemente, siempre le había gustado la olor de Elijah, aunque no entendía porque. Era un aroma muy masculino y característico. Nicole siempre decía que andaba loca por él y ella negaba la mayor. Quizá no era tan descabellado.

Suspiro cuando lo vio salir. -¿Tienes alergia a las camisetas?- bromeó con media sonrisa para luego borrar la misma de un plumazo ante su orden. Tenía la replica en la punta de la lengua cuando recordó que no estaban en terreno neutral y sus tripas reclamarón comida mientras su dolor de cabeza iba en aumento. -Vale. Tu mandas. No te acostumbres. - murmuró y lo siguió a la cocina. Se sentó en un taburete mientras observaba la casa. -Tienes un apartamento muy .. bonito.- de repente su mente creo la imágen de Elijah haciendole el amor encima de la encimera y por dios se ruborizó al instante mientras el hacia el desayuno. De repente se levantó del taburete y se puso a su lado, pronunciando una frase que jamás creyó que saldría de su boca. -¿Te ayudo?- pregunto, pero un ramalazo de dolor hizo que la joven rubia  apoyara instintivamente la cabeza en su brazo. -Demonios, no dejes que vuelva a emborracharme nunca. Por favor.- dijo con un leve quejido de suplica y de repente, sin saber como, estaba acurrucada contra él, como buscando refugio contra el dolor. ¿O quizá contra algo más? Que complicado era todo entre ellos.
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Lun 15 Feb 2016 - 18:57

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

No se había puesto camiseta porque la calefacción tenía la temperatura adecuada, como odiaba el frío, detestaba que su apartamento estuviera frío, por lo tanto el clima era bastante agradable y vamos, que lo hacía porque quería que me mirara, sé que sus ojos iban de vez en cuando a mi pecho, hacia la línea de vello que empezaba en mi ombligo, o sí, la pequeña Sienna me comía con la mirada.

-Estoy en mi apartamento además, creo que la camisa que quiero usar la lleva alguien más- comenté, medio en broma y sorprendiéndome por tal cosa, con ella era siempre a la defensiva, tener en la lengua la réplica a sus palabras y ahora era simplemente como si volviéramos el tiempo atrás, como cuando solíamos llevarnos bien. Camine hacia la cocina, con Sienna pisándome los talones y en cuanto entre en la cocina, ella tomo el taburete más cercano a donde estaba. Lo que me gustaba de mi lugar era cocinar, sí ¿Cómo el gerente del BMR se hacía la comida? Pues lo hacía, sobre todo en los días que estaba lejos de la presión del trabajo ¿Quién lo diría, no? Era todo un estuche de monerías, como solía decir mi madre cuando le mostraba algo nuevo –Gracias, lo he comprado porque ha sido perfecto- dije, sacando del refrigerador los ingredientes, tocino, jamón, huevos, la mire de reojo. Y comencé a cortar en pedazos el jamón, después prendí la estufa para poner un poco de aceite y colocar el tocino, estaba tan concentrado que cuando la sentí a mi lado, la mire curioso -¿Sabes cocinar?- dije y luego solté lo que tenía en las manos para tomarla del rostro, se había recargado por el dolor de cabeza –Deberías sentarte y dejar que te atienda al menos por hoy- dije un poco duro, porque carajo. Odiaba que estuviera así por culpa del alcohol –Por favor- agregue, solo para que no me pusiera a gritarle como si fuera una niña.
E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Lun 15 Feb 2016 - 19:22
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.
Se encontraba sorprendentemente cómoda en su camisa, penso mientras lo observaba. Rió ante su broma y sonrió picara. -A mi me queda mejor que a ti así que me la voy a quedar.- dijo refiriéndose a la camisa y se indignó ante su comentario. -Pues claro. Mis tartas y galletas son conocidas mundialmente. Cocinar me relaja.- comentó, su voz sonaba débil debido al dolor y apoyada en él susurró -Tiene muy buena pinta lo que estas haciendo.- dijo, le estaba entrando hambre. Realmente no entendía a ese hombre, pero en ese momento en el que se sentía tan débil, él la hacía sentir sorprendentemente en casa, cómoda, confortable. Estaba demasiado agusto a su lado.

Apoye mi cara en sus manos, ladeandola ligeramente y alcé una mano para acariciar su barba incipiente. -Es halagador que te preocupes tanto, pero .. ¿no me odiabas?.- pregunto divertida con media sonrisa y de repente su mano se detuvo en la comisura de los labios de Elijah. -Estoy agusto aquí, asi que cuidame aquí.¿ Vale? A tu lado.- le dijo medio riendo, a pesar del dolor de cabeza su simple tacto la hacía sentir mejor. -Tu barba ... es sexy.- dijo con media sonrisa y acarició sus labios mientras le hacía la pregunta que realmente le rondaba la cabeza. -¿Por qué viniste a por mi?- pregunto, su media sonrisa se mantenía en su rostro y de repente se puso de puntillas y beso su barbilla. -Pincha.- dijo divertida y rodeo sus cuello con sus brazos. -No te entiendo. Me estás volviendo loca.- suspiró y pego su nariz contra la suya. Ambos no entendían lo que pasaba, ambos sentían algo el uno por el otro pero que era .. ¿atracción? ¿otra cosa más profunda? Tenía toda la pinta de que la resaca tenia el mismo efecto en ella que el beber, la volvía extremadamente sincera y atrevida.
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Lun 15 Feb 2016 - 19:43

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

La broma fue correspondida, pero lo que más le provocaba era que Sienna estuviera en ese estado quejumbroso e hiciera esas cosas ¿Qué pasaría mañana? Probablemente volverían a la misma rutina de no tolerarse pero este día iba a guardarlo en su cajón de los recuerdos, lo iba atesorar porque mañana tenía una pinta diferente, movió como pude los trozos de tocino para que no se quemaran y sonrió un poco divertido por su respuesta sobre la cocina.

-Nunca las he probado- dije con una pequeña sonrisa, deteniéndome en su mirada y en sus labios, su caricia me provocaba cosas que no estaba dispuesto a ponerle nombre. No, era mejor que las cosas no se salieran mucho de control pero caray que no podía evitar cerrar un instante los ojos por sus caricias y mirarla como si solo existieran él y ella, nadie más –No lo sé Sienna, no lo sé- dije cuando pregunto si la odiaba ¿Lo hacía? No, sé que no. Me provocaba su forma de ser conmigo, yo mismo incluso provocaba eso pero odiarla sería tan irónico cuando hace un par de días nos besamos. Solté el aire mientras evitaba que se quemara y la sujetaba con suavidad de la cintura, deseando que sus labios no volvieran a besarme de esa forma porque estaba más en el punto de no volver -Te soy sexy mientras la cabeza va a explotarte- dije con una sonrisa y besando su mejilla, la alce entre mis brazos para llevarla de nuevo al banco donde minutos antes estuvo sentada –Fui por ti porque de todos me hablaste a mí- dije como si aquella fuera realmente la verdad sobre su pregunta, la respuesta era sencilla y sin embargo no estaba dispuesto a decirle para verme vulnerable a sus rechazos –Sólo fui- repetí, más para mí que para ella mientras preparaba un omelet con el jamón, ahora que recordaba un evento después de Navidad, un bonito pedazo de pastel en el refrigerador. Nicole me había dicho que Sienna lo había dejado para mí, al principio había pasado de él y sin más antes de irme de casa me lo había llevado, ahora lo recordaba –Sí que recuerdo que cocinas tartas, hace un par de Navidades me dejaste un trozo- dije, mientras sacaba los tocinos del sartén y cambiaba uno nuevo para poner la mezcla del omelet.
E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Lun 15 Feb 2016 - 20:08
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.
Sienna seguía sonriendo. -Te prepararé mis famosas "caramel delights" están deliciosas.- Respondió, notaba en sus pupilas dilatadas que se sentía atraído por ella pero no movía ficha. Ella podía estar más amable, más cariñosa, más .. como antes de aquel incidente habían estado. Bufó levemente cuando la sento en el taburete. Quería besarlo. Que demonios. Siempre quería besarlo. A veces por rabia. -Estaba enfadada contigo, por haberte perdido el desfile. Además lo de Conney Island .. en fin que .. no puedo parar de pensar en ti. Y me alegro de que decidieras venir tú a por mi.- dijo suavemente, casi con rabia, cediendo ante lo obvio. Se sentía profundamente atraída por él. -Lo de John es todo publicitario y me siento una falsa, una idiota, pero era la única manera de que los paparazzis .. me dejarán tranquila. Siempre tenía miles en la puerta y ahora se ha calmado todo.- se lamentó mientras miraba como cocinaba. -Yo .. quiero centrarme en alguien por quién de verdad siento algo y John es un obstáculo y solo quiero .. echarlo. Y no sé como hacerlo.- dijo, mientras recorría con sus dedos los dibujos del mármol de la encimera. No tenía ni idea de porque le estaba confesando todo eso, ni de si él pillaría la indirecta. ¿Quería descubrir que sentía por Elijah? Si. ¿Estaba preparada? No tenía ni la más remota idea.

Inhalo el aroma de la cocina y rió divertida. -Que hambre, eso huele .. de vicio.- "No mejor que Elijah" le dijo una vocecita en su mente y suspiró con tristeza mientras apoyaba la cabeza en la encimera. -Estaba mejor abrazada a ti.- susurró mientras intentaba parar de observar lo bien que le quedaban los pantalones de chándal o la espalda tan perfecta que tiene. Entonces escuchó lo de la tarta y rió divertida. -Tarta de chocolate y caramelo con sirope de frambuesa. Tu padre disfruto como un enano- dijo con la ternura impregnada en su voz, realmente era una de sus creaciones más fantásticas y de las que más orgullosa se sentía. Sin lugar a dudas, su parte favorita de cocinar era la repostería y era lo que mejor se le daba, al igual que a su madre. Un pequeño suspiro se escapó de sus labios al recordar a esa valiente mujer que luchó hasta su ultimo aliento. Ambos lo hicieron. Sus padres eran un gran ejemplo. -¿La probaste?- preguntó curiosa. Quería saber hasta que punto Elijah había prestado atención a su creación. -A tu familia le encantó.- susurró, ligeramente menos convencida de nada o quizá, más saturada de todo. Necesitaba respuestas a preguntas que ni siquiera conocía.
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Lun 15 Feb 2016 - 20:37

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

De pronto la burbuja que había construido a nuestro alrededor se rompió, como siempre pasaba. A pesar de que se hiciera perfecta, siempre terminaría reventándose y era ahí donde me preguntaba sí estaba haciendo lo correcto, si no debería prestarle un par de pantalones ajustables y dejarla ir, pero egoísta de mí lo único que quería era verla bien, aunque a veces pareciera que la odiaba con todo mi ser.

-Ya te dije que no pude ir por asuntos de la empresa, he tenido demasiadas cosas pendientes que no pude ir, aunque quise- dije, sirviendo su omelet y el mío, poniendo a un lado el tocino y poniéndoselo enfrente, sus confesiones solo me ponían de un humor bastante negro ¿O sea que podía besarse en público con John por promoción? –Olvide que estabas con John- le dije, empujando el plato y mirándola –Come un poco para que el dolor pase- yo lo hice, aunque no disfrute mucho de aquello porque en verdad estaba diciendo lo que quería decir ¿Quería dejarlo de lado? ¿Por qué? ¿Por mí? Mientras comía y la miraba verme, no pude definir lo que sentía, porque era como si de pronto me hubiera impactado contra un gran muro de piedra y el dolor explotaba en mi cara, provocando que de pronto me pusiera más tenso –Sólo dile que ya no quieres seguir con esto- rechine los dientes tanto que estuve seguro que iba a dolerme la mandíbula y al carajo todo, deje el tenedor sobre el plato y me acerque a ella para atraer su rostro al mío y besarla con fuerza, porque quería y se me dala la maldita gana, el aire escapo de nuestros pulmones y pegue mi frente a la suya –Voy a matarlo si te ha puesto un dedo encima- estaba enojado, demasiado como para no dejar pasar mi amenaza hacia él y me separe de ella –Sigue comiendo Sienna- volví a mi sitio, como si nada hubiera pasado porque deseaba quitarle la ropa y llevarla a mi cama y eso sólo complicaría lo que fuera que tuviéramos aquí –Y sí, la probé- la mire solo un poco –Estaba deliciosa- volví a mi plato, incapaz de mirarla.



Última edición por E. Grayson Warren el Lun 15 Feb 2016 - 21:09, editado 1 vez
E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Lun 15 Feb 2016 - 21:05
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.
La sonrisa de Sienna se borró de un plumazo. Noto el hielo alrrededor de Grayson probablemente mucho antes de que el pusiera esa maldita coraza que traía desconcertada a Sienna. -Creo que lo grabaron en video. Tambien cantan Annie y Allie. Fue un gran desfile. - los contratiempos los cortarian en post-producción probablemente. Sienna intentaba mantener el buen humor pero con el estado de animo que Grayson estaba mostrando era imposible. Asi que simplemente miro su plato y simplemente murmuró un "gracias" para despúes comenzar a comer. No tenía hambre, y cuando el comentó lo de John menos. -Eso haré. Parece un hombre encantador pero es algo .. no sé, no encaja conmigo. Todo queda muy falso con él y estoy harta de darle negativas.- Continue comiendo para de repente verlo enfrente mia y asustarme, para despues responder a su beso exigente, dulce a la vez, que la dejo con ganas de más y a la vez con una rabia interna que no sabia como denominar. -Gray .. no dejo que me toque. Me besa en la mejilla. Yo sólo quiero que me toques tu joder.- dice con rabia y se levanta, dejando la tortilla a medias, a tumbarse en el amplio sofá de él.

Se acurrucó en el sofa, como una niña malherida y pequeña a la que acababan de dañar en lo más profundo del alma. Si, cofesarse era duro pero ver sus reacciones eran más duras aún. Se quedo meditabunda en el sofa, con los ojos cerrados, sin pronunciar palabra, ya lo había dicho todo, ahora le tocaba a él. Le preocupaba que alguien la tocará. Que le hicieran daño. Lo había demostrado cuando el labio, anoche, ahora cuidándola. Pero la reacción sobre John eran puros celos, ella no era tonta. Y aún así continuaban en ese punto muerto, ese punto del que parecían no poder escapar. Deseaba que Gray la abrazara y le dijera algo lindo, aunque solo fuera eso. Deseaba el cariño de Elijah Grayson Warren. Vale, admitirlo no había sido tan duro ¿no?
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Lun 15 Feb 2016 - 21:28

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

Era muy probablemente que la hubiera cagado con ella cuando me comporte como un idiota celoso, como si con ellos estuviera diciendo que ella era mía para lo que fuera y a la vez la sentía tan lejos porque ¿En serio? Quien iba a querer este tipo de relación que teníamos, al menos yo no estaba confiando en lo que sentía sí ella y yo íbamos a estar en polos opuestos, sé que me había comportado como un imbécil con las letras enormes, pero me cabreaba que de pronto mencionara a John en mi casa en nuestro desayuno.

Deje el plato también, solo batí su contenido y la mire alejarse al sofá, mordiendo un poco mi labio para sentirlo sensible por el beso que habíamos compartido, no sé que tenía que hacer con ella. Un momento estábamos como dos personas normales y al otro éramos lo peor de nosotros, ciertamente no creo que tuviéramos futuro y era mejor separar las cosas de una buena vez. Tomé un vaso de agua y del cajón de medicinas tome la caja para el dolor de cabeza y me acerque a ella, sentándome en la mesita de madera que tenía frente al sofá –Toma dos pastillas para que deje de dolerte la cabeza- se las di, mirándola a los ojos y conteniéndome bastante para no decirle un par de cosas de las que no estaba muy de acuerdo ¿Quería que solo yo la tocara? No, no quería siguiera pensarlo porque no estaba seguro de lo que sería después ¿Y si lo jodía todo? Respire hondo un par de veces, tal vez demasiadas antes de ver su cara y el vaso sin tocar -¿Quieres que te las de a la fuerza?- pregunté, esta vez suavizando el tono y bromeando ligeramente, me puse en pie y la cogí ligeramente de la cintura para empujarla y hacerme un hueco entre el sofá y tire de ella como si fuera un bebé –No sé qué jodidos hacemos Sienna, de verdad que no sé- enterré mi nariz en la curvatura de su cuello y sonríe un poco –Necesitas un baño, Verona- bromee, aun abrazándola y dejando que me calmara momentáneamente el cabreo y las ganas de alejarla.

E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Lun 15 Feb 2016 - 21:46
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.
Cuando vino al sofa con las pastillas simplemente ni alcé la cabeza. Estaba como en shock, no entendía su actitud. De repente la amaba, la cuidaba, de repente se alejaba, de repente estaba de nuevo enfrente suya con unas pastillas para su cabeza. Y de repente, para su sorpresa, la semiabrazo en el sofá para darle las pastillas con una broma que provocó una pequeña sonrisa triste en la rubia. Quizá, si aquel día no lo hubiera rechazado todo seria diferente hoy. Supuso que nunca lo sabría mientras tomaba las pastillas y el agua. -Gracias Eli.- suspiró tras tomárselas, usando el ápodo que siempre había usado con el. Podía llamarlo de mil formas, pero era Eli para ella. Aquella noche había fastidiado todo.

De repente su abrazo se volvió más fuerte, acunandola entre sus brazos como a un niño pequeño. Ella no pudo más que observarlo con media sonrisa. -Yo tampoco lo sé. Pero no me importaría descubrirlo.- dijo y entonces no pudo evitar reir ante el comentario de él. Debería oler como su ropa, al infierno. -Vaya, gracias por el piropo.- bromeó riendo y suspiro para luego simplemente besarlo, con dulzura. Sin odios, sin el mundo de fuera y sus mierdas. Sólo ellos dos. -¿Sabes algo? No soy ninguna mojigata pero nadie .. en fin, soy ... oh dios, vamos a bañarnos juntos y ya.- dijo ruborizada por lo que estaba confesando, no le gustaba pero era la verdad. Si, a sus 25 años, seguía siendo virgen. Ale, ya se lo había insinuado. Completamente roja se escondió en su cuello. -Olvidate del mundo, ¿vale? Solo bañate conmigo.- susurro contra su cuello para despues besar su cuello con ternura. Necesitaba su calor. Lo necesitaba.
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Lun 15 Feb 2016 - 22:46

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

Me inspiraba mucho ternura tenerla entre mis brazos de esta forma, no quería que nadie interrumpiera nuestro momento y no era como si alguien lo hiciera porque al menos estos días eran para mí. Relajarme en el sofá viendo una vieja película era pasar los domingos, aunque a veces pareciera que me  iba de copas por ahí, no era así. Disfrutaba mucho la soledad en casa y ahora con Sienna aquí era mucho mejor. Sonreí un poco por los besos en mi cuello, ladeándolo un poco para permitirle besarme y hacer conmigo lo que quisiera, nuestras miradas se encontraron y sonreí, llevando mi mano para acariciar su mejilla.

-De nada- dije con una sonrisa después de su agradecimiento y volvimos a mirarnos a los ojos, sé que una parte pequeña de mi ser brincaba de felicidad por tenerla entre mis brazos, con sus piernas desnudas y con la camiseta apenas cubriéndola, lo que no espere fue que me pidiera aquello ¿Quería bañarse conmigo? ¿Era en serio? Lo más adorable era su sonrojo, sus mejillas habían adquirido un tono tan llamativo que le tome del rostro para darle un beso en la punta da la nariz -¿Así que quieres bañarte conmigo?- arquee ambas cejas, con una ligera sonrisa. Solté el aire que no sabía que estaba reteniendo y la empuje despacito para que me pudiera poner en pie –Vale, vamos a bañarnos- el corazón me latió de pronto en el pecho tan fuerte que creí que iba a darme una arritmia, pero solo haríamos lo que ella necesitaba y sí era yo en la ducha eso le daría. –Vamos al baño entonces- le tendí mi mano para que la tomase, sonriendo un poco por su cara roja y sorprendiéndome porque a pesar de desear verla desnuda, solo quería abrazarla con fuerza.

E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Mar 16 Feb 2016 - 8:32
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.
Le costaba recordar cuando Elijah habia sido tan bueno con ella. Creía que durante la muerte de sus padres, ese año fue muy atento con ella. Parecían inseparables. Ese año fátidico, en el que en poco tiempo perdió a su única familia, el estuvo ahí y de repente un buen día se desvaneció. Pero allí estaba, observandola con ojos dulces y ofreciendo su mano. La cogio, con media sonrisa. -No esperaba que aceptaras.- dijo aún sonrojada y se levanto, para echar sus brazos al cuello de él y besarlo profundamente, agradeciéndole sin palabras que él fuera así de dulce con ella, que volviera a ser el Elijah por el que un día sintió tanto, y por el que para su suerte o su desgracia seguía sintiendo todo. Su madre le había enseñado a seguir sus sentimientos y ahora mismo solo sentía su corazón. Siendo él mas alto que ella, cosa rara, ella desde el sofá rodeo la cintura de él con sus piernas. -¿Me llevas al baño? No conozco el camino- dijo con media sonrisa tras morder su labio, dulce, como si no hubiera pasado el tiempo, como si fueran dos críos que se quieren pero no lo dicen. Como si el ayer fuera hoy.

Sólo deseaba acariciarlo, sus besos se profundizaron mientras sus manos vagaban por su cabello, su espalda .. adoraba su espalda. Tenía una espalda ancha y fuerte. Todo en él te hacía sentir protegida. Quien le iba a decir a ella que tanta pelea iba a conseguir que acabarán así de bien, al menos durante ese día. Quizá mañana volvieran a tirarse los trastos a la cabeza,  pero de momento solo eran ellos y su pequeño universo donde ella no quería pensar en cuantas mujeres habían estado con él. Recosto la cabeza en su hombro y simplemente sonrió mientras besaba su cuello y su hombro. -¿Te hubieras imaginado estar así hace un mes?- bromeo recostada sobre su cuello. Si se lo hubieran dicho, se hubiera reido a carcajada limpia. Pero ahora todo parecía distinto.
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Mar 16 Feb 2016 - 19:09

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

Podría dar marcha atrás a lo que estábamos haciendo, pero sinceramente me era imposible seguir pensando en negarme cuando el calor de su cuerpo entraba en contacto con el mío, a pesar de la camisa que llevaba puesta, casi jadee porque sus piernas apresaron mis caderas y era consciente de que debajo de la camisa solo llevaba la ropa interior, me deberían de dar una medalla por el maldito autocontrol que sentía al no tirarla sobre el sofá y desnudarla.

-Yo no espero que aceptes muchas cosas que yo acepto- bromee y mordí despacio su barbilla, raspando así con mi barba y marcándola porque era literalmente mía. Nuestras miradas se encontraron y el color de sus ojos me pareció el azul más profundo que había visto, sonriendo y besando ligeramente sus labios, lleve una mano bajo su trasero para evitar que resbalara y arquee una ceja, bastante intrigado por ese sonrojo que se instalaba en sus mejillas –No se preocupe señorita Verona, yo mismo la llevare a tomarse el baño- le dije con un ligero guiño y caminando con ella hacia la habitación, pensando en su pregunta y agradeciendo a la vida por haber hecho que me llamara a mí, sé que eso decía mucho de lo que ella sentía por mí de lo que ambos seguramente sentíamos.

-Para ser sincero, no Sienna– tome el dobladillo de la camiseta que llevaba puesta, mirándola a los ojos porque lentamente iba subiendo aquella prenda, sé que iba descubriendo los muslos, lentamente subiendo hacia su estomago y mi mirada jamás bajo a mirar más allá que sus ojos, porque ante todo quería adorarla por ser ella y no porque me muriera por mirar su cuerpo.
E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Sienna Verona el Mar 16 Feb 2016 - 19:33
Say you'll remember me.

E.Grayson Warren Su maldito piso con una resaca de narices, Manhattan, NY 9.00 A.M 14 de Febrero.

Reí divertida a su broma y acaricie su cabello con una dulzura inusitada en Sienna. Estaba atesorando cada momento por si acaso mañana volvían a pelear. ¿Cuanto duraría? Si estaban fuera de peligro pero, ¿hasta cuando? un día, una semana, un mes. Siempre sería un misterio, pero pensaba disfrutar de ese momento en el que se fundía con una simple mirada de Grayson. -Me encantas.- suspiró fundiendose en un beso eterno con él y gimiendo levemente al notar su barba. -Mm .. tu barba.- dijo en un ronroneo mientras dejaba que el la guiara, sin parar de besarlo.

Finalmente la deposito en el baño y se ruborizó cuando termino de desnudarla. Nunca había sido muy fan de su cuerpo así que miró a Grayson, con su labio mordido. -¿Te .. gusto?- susurro, con las mejillas rojas. Se sentia muy desgarbada, sus pechos muy pequeños. Dejó atrás a esa niña insegura y beso su pecho mientras tiraba del pantalón de Gray hacia abajo hasta deshacerse de él, lo miró con media sonrisa. -Dios, eres tan .. guapo.- suspiró y lo beso de nuevo, mientras pegaba su cuerpo al de él, cada centímetro de piel. Besando su cuello e inhalando su aroma. Ese aroma si lo embotellara se podría hacer millonaria.
Sienna Verona
Localización :
Manhattan, NY

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por E. Grayson Warren el Mar 16 Feb 2016 - 21:28

Sienna V. - 14/02/16 - 9 am.
Departamento de Elijah.

Tire la camisa a lo más lejos de la habitación del baño y acaricie despacio sus mejillas para darle un beso hondo, mordiendo así su labio inferior con posesividad y a la vez con ternura, sus mejillas eran adorables cuando estaban sonrojadas y yo adoraba su cuerpo, siempre me había gustado toda ella a excepción de nuestros carácter chocante, ella era hermosa.

-Eres hermosa Sienna- sonreí con picardía al tiempo que depositaba pequeños besos en su cuello, en sus hombros y bajando toda prenda para dejarla desnuda, al tiempo que ella hacía lo mismo conmigo, el corazón me latía fuerte en el pecho y lo único que quería era abrazarla, protegerla de todos y hacerla completamente mía –Lo eres- sonreí y giré las llaves del agua, esperando que saliera un poco caliente y luego templándola para introducirnos, iba a quedarme calvo de seguro por volverme a dar un baño pero no me importaba, con ella en este momento haría lo que fuera –Sí que te hace faltaba el baño eh- bromee con una sonrisa y besando su cuello despacio, impregnándome de su calor y de su cercanía. Tal vez hoy podíamos olvidarnos de que teníamos un pasado en el que ambos teníamos versiones diferentes, yo había sido un joven impetuoso y a punto de obtener lo que quería, ella había sido la joven que había detenido a un muchacho por estar en otra relación.

Pero ahora estábamos juntos, en paz y eso era lo que me importaba. Olvidando de momento el tronido de mi corazón contra mi pecho, la sensación de besarla por todas partes y tocarla, hoy cuidaría de ella porque estaba a mi alcance.

E. Grayson Warren
Localización :
Manhattan

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 22:51
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.